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17 de septiembre de 2010

María Candelaria de Emilio “El Indio” Fernández (1943)

Lo que comenzó como un regalo de El Indio Fernández para Dolores del Río el 3 de agosto de 1943, hoy en día es una de las joyas del cine de oro mexicano. María Candelaria es un drama que esconde la pobreza de aquel México, en la que los indios eran asechados contrastado con la bella fotografía de Gabriel Figueroa.

Dicen los cronistas de la revista Clío, que el Indio intentó en aquellos tiempos congratularse con Dolores del Río por los altercados que hubo en Flor Silvestre (1942) con un montón de servilletas escritas por ambos lados, diciéndole lo siguiente:

“Es su regalo de día de santo, una historia de cine. Pos a ver si le gusta, es su próxima película, se llama Xochimilco. Es de usted, es de su propiedad, si alguien quiere comprarla que se la compren a usted.”

Dolores del Río con todo y el caché que se cargaba preguntó dudosa: “Primero una mujer de rancho... Y ahora, ¿quiere que haga una indita? Yo... ¿descalcita?”

Y así fue, la aristócrata Del Río encarnó a la pura María Candelaria, que amaría por sobre todas las cosas a Lorenzo Rafael el inigualable Pedro Armendáriz, una pareja de Xochimilco que esta enamorada y se quiere casar…pero la tragedia del cine mexicano hace su aparición: la gente del pueblo la odia y por supuesto la envidia, no sólo por su belleza, sino además, por ser hija de una prostituta.

Ella es la antítesis de su madre, sin embargo el tendero Damián, el malo de los malos, la desea a pesar de su hipocresía y como quién no quiere la cosa influye a su desgracia: ella enferma de paludismo y ante la desesperación de su novio Lorenzo de salvarla, roba quinina y un vestido de la tienda de Damián. La tragedia se desencadena, terminando en el linchamiento de la joven, la pura, la bella, un paralelismo a una virgen que el cine mexicano muy bien plasma.

Paisajes bellos, close up típicos de Figueroa, uso del paisaje y los canales de Xochimilco para crear un mundo apartado, casi de fantasía. La fotografía es exquisita.Ganadora absoluta del Festival de Cine de Cannes (1946) al igual que Gabriel Figueroa, María Candelaria esta entre las 100 mejores del Cine Nacional en un lugar 37 que le valió además el Ariel a mejor cinematografía.

9 de abril de 2010

Aniversario Luctuoso de María Félix (1914-2002)


"Sólo he sido una mujer con corazón de hombre"

Ayer se cumplieron 8 años de su muerte, de la leyenda mexicana que fue objeto de envidia de miles y enamoró a millones. María Félix es quizá, la belleza más grande que ha tenido México, nuestra Rita Hayworth, nuestra Diosa arrodillada.

Su auge fue en la época de oro del cine mexicano, sólo el Indio Fernández le pudo capturar tan artísticamente la mirada, ¿como olvidar Enamorada? O las canciones dedicadas de Agustín Lara y José Alfredo Jiménez y las pinturas dedicadas de Diego Rivera y Tamayo.

Esa musa inolvidable era “La Doña”, la mujer nacida un 8 de abril en Álamos Sonora, el norte del país que la vio crecer, pero se hizo en la capital mexicana para opacar a todas las luminarias del cine nacional.

Y es precisamente este año, cuando le hicieron el merecido homenaje que se repite desde su muerte, acontecimiento que tiene un halo de misterio debido a que recae precisamente en el día de su cumpleaños, quizás, el último capricho de la Félix, que hasta el día de su muerte ella manda y no por causas naturales como muchos otros cantan…

26 de febrero de 2010

Enamorada, de Emilio (El Indio) Fernández (1946)


“Ya no la volveré a molestar, jamás, se lo prometo, pero por favor óigame usted: aquí en este lugar le quiero pedir perdón, perdón por todo, perdón por quererla…pero yo no tengo la culpa de sentir lo que siento por usted. Me han dicho que no tengo derecho a enamorarme, y menos de una persona como usted, porque soy como soy y ni yo mismo se como iré a acabar, pero el corazón no sabe de eso…”

México en aras de la revolución, una señorita de pueblo mimada y soberbia que nunca había amado a un hombre, hasta que llega el general José Juan Reyes (Pedro Armendaríz), un rebelde que toma la conservadora ciudad de Cholula y confisca los bienes a los ricos. Un hombre recio que se enamora pérdidamente de Beatriz Peñafiel (María Félix).

Pasiones exacerbadas y una fotografía impecable típicas del Indio Fernández, María Félix (La Doña), el ícono más bello que ha tenido México, la leyenda de impresionantes ojos perfectamente plasmados en un close up con la música de fondo de Malagueña salerosa.

Una mujer que desprecia al general, luego despierta en ella una curiosidad inmensa…hasta darse cuenta de que sin ese hombre no puede vivir, un epítome del cine mexicano donde nos muestran al macho y nuestra cultura en todo su esplendor.

Pistolas, tequila, religión y guerra, algo muy marcado en la época de oro de nuestro cine nacional, un cortejo amoroso que va desde la clásica persecución, hasta la hermosa serenata al pie del balcón.

El climax del film después de la iglesia, él le ruega por última vez, y sólo basta ver sus ojos para saber que ella siente lo mismo aunque el orgullo no la deje…la boda de Beatriz con un extranjero: perlas tiradas, música revolucionaria, un padre celestino que ayuda a la unión de Beatriz con el revolucionario…un loco amor que muestra a la Adelita soldadera como la mujer que no se doblega ante un hombre, sino ante una causa.

9 de junio de 2009

La leyenda del cine mexicano: Emilio”Indio” Fernández (26 marzo 1904-6 agosto 1986)

Leyenda indudable del cine mexicano, Emilio el “Indio” Férnandez, nació hace 105 años, y ha trabajado con íconos del séptimo arte, convirtiéndolo en todo una joya de la época de oro.

Si quieres hablar del cine mexicano, solo basta con nombrar al Indio Fernández, que tiene una amplia trayectoria cinematográfica, con una carrera de amplio espectro, por lo que es respetado por todos los cineastas a nivel internacional.

Hombre que heredó las virtudes de su legendario padre, que se caracterizaba por ser un estupendo cineasta, fue un hombre estricto y apasionado, que como los hombres de antes, se forjó en la revolución mexicana.

En 1930 vivió una experiencia que marcó notablemente su carrera como creador: su estancia en Estados Unidos, coincidió con la llegada a dicho país de Sergei Eisenstein (director de cine ruso).

Acudió a las proyecciones privadas de sus cintas y, El acorazado Potemkin lo impresionó sobre manera, revelándole una forma y estética distintas a las utilizadas en Hollywood

México lo tiene tatuado en la piel, de tal manera que hasta daría la vida pos su patria, prueba de ello, es el legado que nos dejó en sus películas, que exaltan lo patriótico y la idiosincracia en cada una de sus tramas.

Hombre meztizo como todo México, adquirió de su madre de origen Kikapú, (indígenas del norte de México), ubicados en Sonora principalmente, heredó las creencias y costumbres, afianzando de esa manera, su amor por las raíces culturales.

Como olvidar esas joyas que glorificaron a actores como Dolores de Río, María Félix o Pedro Armendáriz, en magníficas películas como "María Candelaria", "Flor Silvestre", "La perla", "Río escondido", "Maclovia" y "Pueblerina".

Solo son una muestra del movimiento cultural nacionalista que tuvo lugar en las décadas del siglo XX, situándolo como uno de los directores más importantes del hermoso cine mexicano.

Cada filme era un retrato de México, fiel y hermoso, sus casas, vestuario, costumbres, lenguaje, paisajes hermosos, internacionalizando los afiches nacionales para deleitar al mundo entero.

A este hombre que se le reconoció internacionalmente por ser el típico macho mexicano, nació un 26 de marzo de 1904 en Coahuila, México, norte del país, que se caracteriza por su aridez, y el carácter fuerte de sus personas, así como de su noble corazón.

Abandonó el colegio para servir en la Revolución Mexicana e influenciado por su padre, un coronel del Ejército, ingresó al Colegio Militar, donde ascendió hasta el grado de coronel.

Por lo que no ha de extrañarnos, porque conoce tan bien las carácterísticas de la revolución, ya que participó en la rebelión contra Álvaro Obregón, acción, que lo llevó a prisión a muy temprana edad.

Al poco tiempo de estar encerrado, el rebelde se escapó y viajo al país vecino para trabajar en lo que pudiera, hasta llegar a ser un ayudante y hasta bailarín de los extras hollywoodenses.

Hasta que le llegó su momento de suerte al personificar a “Zirahun”, en el filme de Carlos Navarro titulado “Janitzio”, que fue su catapulta al mundo del cine mexicano. Esta película se estrenó en el año 1934.

Tras este largometraje, descubrió la belleza mexicana y su interés por la naturaleza y la fotografía. Años más tarde consiguió algo que ningún director mexicano hasta entonces había logrado: "crear una estética propia".

Lo demás es historia, pero basta decir que este hombre forjó los cimientos de la época dorada del cine mexicano, y que sin él, las joyas que hoy conocemos no existirían en los archivos, así como la gloria de muchos actores que vieron la fama por su dirección.

El Indio Fernández, fue reconocido en el mundo entero, y como ejemplo, recordemos su obra maestra "María Candelaria" que elevó su posición al grado de recibir el Gran Premio de la Crítica (Ex aequo) del Festival de Cannes, colocándose al nivel de otras importantes producciones mundiales.

Posteriormente el filme fue galardonado a nivel internacional, al igual que la belleza de Dolores del Río, protagonista del film, que no pasó desapercibida en el exigente mundo Hollywoodense.

Venecia, Estados Unidos, Canadá, Francia, Rusia y hasta China, con los países que conocieron al México, que muchos extranjeros creen que existe: esos charros a caballo que se pelean a pistolazos por la dama más bella.

A los 82 años de edad, su cuerpo murió el 6 de agosto de 1986, pero su legado jamás, Honor a quién Honor merece, y nunca acabará de hacerlo…